Un retrato crudo y a la vez sobrio, alejado del melodrama, sobre la Cuba contemporánea. Carlos Enrique Almirante ofrece una excelente actuación interpretando a un joven inteligente, carismático y capaz de cometer atroces crÃmenes a fin de escapar de la miseria. La pelÃcula evita convertirlo en un villano convencional; el personaje es tanto vÃctima de su entorno como victimario, y es retratado con gran empatÃa. Respaldado por un elenco excelente, la pelÃcula se torna memorable.