Los personajes terminan haciendo 3 acciones a lo largo del libro “miró su reloj”, “bostezó” y “puso los ojos en blanco”… Es imperdonable la cantidad de veces que se repiten… La construcción del personaje de psicólogo no resulta creíble, parece sacado de un revista de autoayuda. Todos los personajes tienen el mismo color de personalidad, no hay antagonismos. Muy decepcionante el libro