Fui al cine con la idea de encontrarme otra vez con esa mezcla de terror y sátira que me había sorprendido en la primera M3GAN, pero la secuela tomó un rumbo distinto. La verdad es que M3GAN 2.0 ya no busca asustar: apuesta más por la acción exagerada, el humor negro y un despliegue casi al estilo “película de superhéroes”.
Lo que más me gustó es que la muñeca sigue siendo la dueña absoluta de la pantalla. Su personalidad es mucho más marcada, con diálogos filosos y escenas que te hacen reír de lo ridículo y lo ingenioso a la vez. Se nota que ya no la pensaron como una villana de terror, sino como un personaje icónico, casi como un anti-héroe.
Ahora, si lo pienso como secuela de una película de miedo, me quedó faltando esa sensación de tensión y escalofrío que sí tenía la primera. La historia corre a mil, hay explosiones, persecuciones y giros un poco forzados, y los personajes humanos quedan medio en segundo plano. En ese sentido, sentí que perdieron la oportunidad de profundizar más en la relación de Gemma y Cady.
En conclusión: M3GAN 2.0 me divirtió, me sacó varias risas y me entretuvo de principio a fin, pero no me asustó en lo más mínimo. Es más una película de acción con humor que una de terror. Si vas al cine esperando eso, la vas a disfrutar; si querés revivir el miedo de la primera, puede que salgas con sabor a poco.