Hay cosas que no cierran del todo: El enamoramiento repentino de Salvador, luego descree totalmente de la persona que dice amar y no le da la oportunidad ni investiga que pasó realmente, todos los malvados se salen con la suya y nadie duda de ellos. El enamoramiento de Teresa de un hombre pobre que su frivolidad le hubiera impedido mirarlo. Son inconsistencias, pero lo bueno es que uno nunca se aburre de ver cada episodio.