Es una novela muy interesante. No solo te muestra certeramente descrita una realidad vista a través del recuerdo sino que al mismo tiempo los elementos temporales te hacen disfrutarla en varios planos. Yo recomiendo leerla varias veces atendiendo a diversos registros y contextos. La Habana es un bendito fantasma que se deja ver en esta narrativa como su fuera un filme, CI, se mueve a su gusto entre el recuerdo y la conciencia de que recrea una estampa que nunca volverá...A mí me encanta el estilo de este novelista cubano, es para leerlo siempre.