Predecible, repetitiva, pobre... va a enganchar al lector con todo aquello que se sabe que engancha a los lectores actuales, dragones, magia, sexo... Lo del sexo es para hacérselo mirar, un sexo contado de forma lenta y enfermiza, que no aporta nada a la historia, que incomoda y que no termina nunca, ordinario, basto... tan repugnante que terminas riéndote por lo cómico. Los supuestos giros de guión son tan previsibles como todo lo demás, los personajes planos y antipáticos, los diálogos infantiles...