Baila, Vini no es un documental, sino un intento descarado de manipular la realidad. Se distorsionan los hechos ocurridos en Mestalla y se criminaliza injustamente a la afición del Valencia. La producción presenta una versión sesgada que busca victimizar a Vinicius Jr., ignorando y manipulando la realidad. Un documental que no informa, sino que engaña.
Encaja perfectamente con lo que es Vini, provocador, mala persona, manipulador, mártir y mentiroso.
No debería jugar en ningún equipo, el fútbol debe ser nobleza, honestidad, compañerismo y mucho más valores.
Valores que no tiene Vinicius.