El principal atractivo son los dinosaurios. Algo muy importante es hasta que punto puede llegar la codicia del ser humano, subastando en miles de millones de dólares un grupo de animales que fueron prácticamente saqueados de su entorno, creado antaño como atracción para exhibir especies extintas hace decenas de millones artificialmente resucitadas y aprovechando fracasos previos.
Como la codicia puede convertir al ser humano en un enano mental y sobre todo en una especie más letal que el peor de los depredadores prehistóricos, condenándolo incluso a su propia extinción, como resultado de sus actos de barbarie. Una lección y advertencia para aquellos que atentan contra la naturaleza, traficando y matando especies por mero animo de lucro y presunción.