Así como las buenas marcas hacen versiones económicas, lo mismo debió hacer Ridley Scott, poner el nombre de otra persona al frente y le podían haber puesto ¨pepe el romano¨o ¨lucio el numida miserable¨ o lo que fuera, pero evocar GLADIADOR ha sido una falta de todo... te sientes estafado. Desde las primeras escenas te empiezas a sentir raro, luego viene un ataque con barcos que aparecen de la nada contra murallas y cuyas torres (de los barcos) sobrepasan los muros y ojo que no se mueven con las olas cuando ya llegaron al muro. La ingeniería romana era sorprendente y la inocencia de esta pelicula aún más... lo siento, solo he visto 30 minutos y he venido a comentar. No sé si logre llegar más adelante, deséenme suerte, si no regreso a terminar la reseña, ya saben que no deben preocuparse porque estaré en los Elíseos consolando a Máximo Décimo Meridio que estará intentando cortarse la venas.