Terror? Podrá serlo, pero ninguna buena novela de terror es aburrida. Y esta lo es. Me parece que el autor se propuso con esta obra batir un récord. Pero escribir una novela no es andar batiendo marcas. Quizás la principal marca de este autor sea la de Balzac. Pero Balzac era un genio y podía permitirse una extensión de más de cien obras. Estoy batallando con su última novela, Cuento de hadas, y cada párrafo que leo compruebo aún más que el gran King nunca supo lo que es una novela. No es acumular eventos o hechos; es más que eso. No es escribir por escribir; es detenerse a pensar sobre la idoneidad de un pasaje o incluso una palabra; ah, perdón, pero el gran King escribe 2000 palabras cada mañana y no puede perder tiempo escribiendo menos, porque su Comedia humana lo exige. Que tenga millones de fans, no explica la calidad de sus obras. Un especialista en sociología de la fama podría explicar el fenómeno. Lo cierto es que hoy en día cada menos cabezas se detienen a pensar y solo consumen por el mero hábito de consumir o por otras razones.