Pues me lo recomendó mi prima, porque algunas veces te apetece mantener el encefalograma plano pero sin perjudicar el nivel de diversión, y la mayorÃa de programas que tienen ese cometido me parecen aburridÃsimos, me dan vergüenza ajena por ese afán de dignificarse y tomarse en serio a ellos mismo. Asà que mi marido y yo lo pusimos una noche, y nos lo pasamos en grande. Yo querÃa ver a unos individuos evaluando penes y vulvas y eso fue lo que obtuve; nos reÃmos como si tuviéramos 12 años y bromeamos sobre cómo seducirÃamos a la cámara si nosotros mismos participáramos, con todos esos defectos corporales que no tenemos de momento ninguna intención de corregir por nadie.
Creo que es de lo que se trata. Somos adultos para decidir si algo no nos apetece no participar de ello. Odio "La isla de las tentaciones" y no la veo. Odio el Reggaetón y no lo escucho. Odio las coles de Bruselas y no las como. No despotrico de ello porque su mera existencia no va a enturbiar ni un ápice mi bienestar. A ver si como sociedad aprendemos a madurar un poquito....