La tumba de las luciérnagas, inspirada en los sucesos trágicos, realistas y distópicos desatados después de la segunda guerra mundial sobre las ciudades japonesas y basado en las propias experiencias de el guionista Nosaka vividas durante y después de la guerra, nos relata una historia de travesía y supervivencia de dos hermanos a lo largo de la ciudad Kōbe, una ciudad arrasada por problemáticas devastadoras ubicada geográficamente en Japón y contextualizada en 1945 después de la finalización de la guerra.
Esta empieza con una técnica llamada in extrema res, en la que en su principio se manifiesta Seita, un niño indigente que agoniza en una estación. Tras morir por inanición, el espíritu de Seita se encuentra con el de su pequeña hermana, Setsuko, y comienza a recordar los sucesos anteriores a su muerte, presentándonos la penosa muerte de ambos padres, la indiferencia y desprecio de sus propios familiares, y la completa desolación que vivían, que consecuentemente los aniquiló poco a poco.
Al realizar su obra, el autor da a conocer el dolor y el drama que aquellas familias consternadas sufrían, sensibilizando al espectador y proporcionando drama a través de la animación.
Cabe destacar que la película posee una intriga muy interesante en la que logró captar la atención y el corazón a más de uno, convirtiéndola en una de las películas más emotivas y conmovedoras que alguna vez haya visto, y logró en esencia mostrar cómo era la realidad en tiempos de guerra y lo despiadada que puede ser la gente en tiempos de crisis, haciéndola casi inolvidable para aquellos espectadores que vieron la película.
Aunque los hechos de felicidad y tranquilidad efímera y fantasiosa son demasiado concurrentes, estos no logran demostrar la otra parte de la historia, en la que también había prosperidad, paz, humanismo y esperanza, dejando un desbalance entre perspectivas de esta historia, cosa que les hubiera ayudado de manera más significativa a recalcar la diferencia social y diversidad que se presentaba y se vivía allí, por lo cual le daba más impulso y estructura argumentativa a la historia.
Finalmente la muerte, como tema principal, alcanza a estar presente en la mayoría de sucesos trágicos en toda la historia de la humanidad, como se evoca en esta, y reencarna de las maneras más brutales, con estas, nos hacen pensar que la muerte es un castigo que precede en el tiempo y a través de él, arrebatarnos lo que alguna vez pudimos ser, sentir y hacer después de esta, un paso más para descubrir uno de los más grandes misterios, ¿Qué sucede después de la muerte? y preguntándonos si en el futuro nos podríamos salvar de este suceso, cambiando totalmente nuestra percepción de muerte en un hecho trascendental que divida de nuevo su significado en un antes y un después.
Juan David Rodriguez Hernandez