Me gustaron mucho los actores, pero el final me resultó elitista. Me hubiera gustado ver a Jacobo y Rubén comiendo la misma comida que todos los presos y pagando por lo que hicieron. Puedo imaginar que Jacobo fue a una cárcel de lujo y Rubén en un hospital de lujo por loco. Lo único que se muestra es que el dinero puede con todo y en un tema tan importante y grave como este, hubiera sido la oportunidad de mostrarlo de una manera más justa.