Un tostón enrevesado y sin sentido. La trama está llena de flashback que pasan del blanco y negro al color para evitar confusiones, pero todo muy mal combinado. Una mezcla entre “Una mente maravillosa” y “Figuras ocultas”, pero fatal contextualizada. Una bomba que estalla en pruebas emitiendo una nube de radiación de las que todos salen sin secuelas (incluso un tipo que no se pone crema en la cara ¿para qué ponen lo de la crema?), un protagonista que tiene alucinaciones postraumáticas que no terminan de afectarle del todo, una mujer que, como anécdota, es alcohólica (¿para qué ponen el plano de la petaca?) y un guión al que le hubiera venido bien meter tijera por todas partes.
Lo mejor, la actuación del protagonista.
Por lo demás, me parece que hay documentales mucho más interesantes y con mayor tensión narrativa.
Una historia interesante, pero con un protagonista muy pasivo desde un punto de vista narrativo. Le pasan muchas cosas y hay un cambio, cómo no, pero ya está.