Estamos (una vez más) ante un film flojo en su planteamiento y su guión, dejando entrever desde los primeros minutos toda su intención progresista; no basta el uso de coreografias de peleas lentas (por cierto, mal ejecutadas) para saber que estamos ante una copia más de peliculas con roles masculinos: (John Wick, James Bond, transportador, entre otras), para saber que el cine de mujeres empoderadas busca imponer sus intenciones. Con una actuación poco creÃble, nuestra protagonista nunca consigue asumir un rol creÃble, pues pasa de ser una asesina sentimentalista a ser una justiciera titubeante, que incluso, nunca es capaz de resolver ninguna pelea final; ya que siempre es respaldada por quienes se vuelven sus aliados, desde une niñe binarie hasta un jefe mafioso (al que le es perdonada la vida por la mujer empoderada).
Sin duda, el fenómeno del empoderamiento seguirá dando de que hablar, pero por suerte la figura emblemática de los héroes masculinos prevalecerá aunque al movimiento progre no le guste. Lo peor: amenaza con secuela.