Una obra maestra sin más, un juego en dónde el jugador se sumerge en un mundo post apocalÃptico, dónde nos muestra la cruda realidad de lo que puede llegar a ser la vida.
El juego refleja un montón de cosas de la vida, culpa, traición, lealtad, fracaso, muerte, muestra también lo que tienen que pasar las personas para llegar a algo (esfuerzo, voluntad, perseverancia), muestra como a veces las cosas no se dan como uno piensa, nos enseña a pensar nuestras decisiones.
Y lo más importante nos muestra una etapa de la adolescencia, dónde Ellie se distancia de Joel al enterarse que le mintió sobre las luciérnagas, nos muestra que a veces nos valoramos más a nosotros que a otros, un claro ejemplo padre e hijo/a reflejado en el juego, nos muestra que desperdiciamos tiempo haciendo otras cosas en vez de estar con los seres que más nos aman. Ellie se queda con la culpa de no poder perdonar a Joel y por eso se ve obligada a culpar a Abby (tratando de asesinarla). Al final del juego cuando Ellie intenta ahogar a Abby, se refleja una imagen de Joel en su cabeza, la pregunta que se nos hace ahà es ¿Realmente vale la pena lo que estoy haciendo? ¿Realmente el querrÃa esto? ¿El harÃa lo mismo? Dejando asà libre a Abby. Al llegar a la casa, Dina ya no está, solo quedaron las cosas de Elli, cuando ella intenta tocar la guitarra (regalo de Joel), sin éxito, abandonando la casa es cuando Ellie deja atrás la muerte de Joel.
Sin más que decir, espero con ansias una tercera parte de esta obra maestra.