Me ha gustado mucho. Aunque la novela es algo lenta, los capítulos cortos consiguen darle ritmo y que quieras saber qué sigue pasando.
Hay que darle una oportunidad, al principio te va mostrando la personalidad de cada personaje (muy bien definida, por cierto) y el contexto en el que se encuentra la familia, hasta que de pronto aparece el excursionista que es quien cambiará el rumbo de la historia. Lo que sí me hubiese gustado es un final más desarrollado, por lo demás, es un autor que me gusta y ha hecho leído varios libros suyos.