PelÃcula que es, sin exagerar, pésima. Un paralelismo constante con la primera pero con peores actuaciones, muchas menos épica y más sacrilegios históricos. Previsible desde el inicio, introduciendo referencias constantes que no sirven para salvarla. Una pena, la primera merecÃa algo más de respeto.
La pelÃcula es más frágil que el sueño romano de Marco Aurelio.