Esta serie me ha encantado. Muy bien ambientada, la sensación es la de vivir en un palacio, a la luz de las velas, y con todas las costumbres de la época (siglo XVIII). Excelente vestuario y excelentes interpretaciones de todos los actores y actrices. Una historia de pasiones, de intrigas palaciegas, de maldad, de bondad, de amores prohibidos, de pasados ocultos, de secretos, pero siempre de sentimientos. La historia atrapa desde el comienzo. El ingrediente de la cocina, uninda al amor, forma una simbiosis perfecta, algo asà como la pelÃcula "Como agua para chocolate". Y la moraleja es estupenda: El triunfo absoluto del amor verdadero, por encima de la diferencia de clases sociales.