No estuvo tan mal... lo más destacable, es su argumento central en sÃ: Crisis energética. Pero, más allá de eso, el guion se siente demasiado forzado y las reacciones en primera persona son demasiado laxas y poco creÃbles, si de acción se trata.
Ni siquiera en los momentos clÃmax de acción, destrucción, los emocionales o hasta de rencor y venganza, uno llega a conectar completamente con personaje alguno.
Y claro, los estereotipos de personajes son tan invariables como predecibles: La mujer desprotegida que no aporta nada, el niño callado con déficit, los malos son 100% malos, los secuaces apuntan con sus armas sin ton ni son, las miradas perdidas hacia el horizonte por laaaaargos segundos, la misión que te costará la vida, el sacrificio del amigo que nadie pidió (pero el guion lo ameritaba)...
Dijera "para un buen fin de semana de ocio", pero se acomoda más "para cuando estás esperando a que el pollo salga del horno".