Lo leí hace cincuenta años ,refleja la triste situación de la explotación de los indígenas en las caucherías por la denominada Casa Arana, en Iquitos Perú, y en el Putumayo nuestra gran región selvática colombiana, tal como bien lo relata Mario Vargas Llosa en su libro "El Sueño del Celta",.Vale la pena que hoy lo volvamos a leer y que tomemos conciencia de las atrocidades del hombre por el hombre y que los gobiernos de turno "miran para otro lado",vendidos por un plato de lentejas.