No sé si a ustedes, pero tengo la sensación de que lo que en realidad paso no fue mirar estás vidas a través de una pantalla, si no que alguien dejo la puerta entre abierta con cierta intención. No soy un gran conocedor de cine, pero soy creo yo, una vÃctima más de lo cotidiano, de lo imperceptiblemente cotidiano, un rehén de lo asombroso.