Tatsuya Nakadai nos ofrece una de sus mejores actuaciones interpretando a Ryunosuke Tsukue, un samurái oscuro y cínico fascinado por el poder de su espada (el Estilo Silencioso), quien es maldecido luego de asesinar a un peregrino en la cima del monte Daibosatsu.
En este filme volvemos a ver a Nakadai actuando al lado de Toshiro Mifune, aunque como antagónicos y ambos nos ofrecen un par de escenas espectaculares peleando cada uno contra un grupo de samuráis que buscan asesinarlos. Sobre todo la escena de Mifune con la nieve cayendo es hermosa. Aunque, en la pelea de Nakadai, la imagen de Ryunosuke alejándose lentamente como una sombra negra, dejando solo un rastro de cuerpos muertos, es iconica de la película.