Si bien en castellano o español se admite la doble negación, en inglés no.
¿No he aprendido nada? En este caso he aprendido y me has enseñado mucho Mrs. Davis.
Errores o puntos que restan, presenta y tiene y para mà y se muestran al principio; no engancha, no te agarra desde el comienzo. Es esta una de las máximas narrativas (y comerciales) y resulta que te expulsa. Pues y pese a ello, te enseña y mucho.
En ese principio se presenta una madeja disparada y disparatada que apunta a deshacerse en cuanto se crucen y tensen los hilos; pero no, no lo hace. Es más, teje y se atreve a saltar a un nuevo tapiz dejando en esbozo el primero. ¿Dónde me va a llevar "ésto"? Pues resulta que te lleva, te va cogiendo en ese sin querer presentando una trama que comienza a coger forma desde el tercer capÃtulo y cuando te quieres dar cuenta, has pasado por el cuarto a velocidad de vértigo y pides el quinto. Y vaya quinto. Ahà alcanza momentos sublimes que mezclan ingenio, habilidad y destreza para hilvanar el inmenso tapiz esbozado en principio con su otra pareja.
Todo cobra sentido, lo que al comienzo asemejaba un borrón, adquiere tintes del mismÃsimo El Prado audiovisual.
Un guión que va tres pasos por delante del espectador y que va mucho más allá de una trama que con trucos de prestigioso prestidigitador, hace simplemente magia.
Y todo adquiere sentido y te replantea los sentidos, lo moral, lo ético, lo pagano, lo divino cargando con metáforas una baterÃa de dilemas que parecen sacados de una tesis de sociologÃa.
Quizás es ese su mayor logro, remover conciencias a conciencia dejando un poso que te hace replantearte o al menos alterarte el punto de vista.
Lo que en principio parecÃa que no podrÃa encajar y que se desbordarÃa en la caja, resulta un paquete prácticamente perfecto, envuelto y preparado con mimo para que en sus ocho horas sea ese sorprendente regalo que aplaudes en tu interior porque te ha enseñado mucho.
Lo admito, negué dos y hasta tres veces al principio, pero acaba enseñándote mucho y eso hoy en dÃa, no es sencillo.