Flojo es la palabra, no destaca en nada y pierde gas en todo. Hay quien duda que realmente sea de Follett y no me extraña. Es como una imitación para público juvenil de la trama típica de la saga de Kingsbridge. Te plantas en los 2/3 del libro sin haber desarrollado ni los personajes, ni la ambientación, ni la trama, para terminar de forma algo apresurada y bastante simplona. En definitiva, decepción, eso si, la letra es gorda y el interlineado generoso.