Los disfraces me gustaron y las personalidades de los personajes no se apegan a los originales, mismos que no hacÃan uso de lenguaje inclusivo.
Se supone que Moster High era para niños, relatos sencillos pero divertidos que hablan sobre la diferencia y tolerancia entre todos los que convivimos en sociedad, pero que hoy en dÃa se use para dispersar un discurso en el cuál los humanos pueden ser todo menos humanos y asà mismo confundir a los niños no es correcto.