Me pareciò buena pelicula. Buenas metaforas. Mostrar la realidad como teatro, siempre es un recurso muy critico, acido. Los elementos dispuestos sobre el escenario, solo son aquellos utiles al trabajo, de modo que no se muestra nada que no reporte algun provecho a las labores desempeñadas por los actores. Eso arroja una sensacion algida de encierro. Estamos atrapados en el teatro del trabajo, con sus logicas de disciplina, control, explotaciòn, exclavitud y opresiòn. Hacemos para otros, no para nosotros mismos. El trabajo no es una expresiòn espontanea y como disciplina social tiene una capacidad enorme de hacernos olvidar quienes somos, de darnos preocupaciones que nos lanzan afuera de nuestra conciencia, de nuestro ser. Estamos fijados allì sobre la base de una competencia fiera, y nos convertimos en vigilantes de otros a fuerza de haber desvalorizado a la insignificancia nuestra libertad.