El primer capítulo empieza bien y prometía ser una serie interesante manteniendote en vilo. Pero el final del capítulo es increíble, poco verosímil. Y de ahí, hasta el final. Pésimo guion. Lo que podría haber sido un buen tratamiento de la violencia de genero y de la figura del maltratador, se convierte, por su guion, en un bodrio de serie. Eso sí, las interpretaciones de Veronica Sánchez y Daniel Grao están muy por encima de esta prescindible serie.