Pésima… pretende ser una historia audaz sobre una stripper en busca de amor y libertad, pero termina siendo una farsa hueca disfrazada de cine social. Su protagonista es un cliché sin profundidad, los diálogos son torpes, y la dirección confunde el caos con realismo. Lo que muchos llaman valentÃa es en realidad sensacionalismo barato envuelto en estética indie. Es una pelÃcula que se cree inteligente, pero no tiene nada que decir. Pobre pobre pobre diálogo.