Uno de los tres mejores álbumes de PF para mí, si coleccionas debes tenerlo, y la mejor experiencia solo la vas a lograr si lo tienes en vinilo y te sientas frente a él puesto en el tornamesa y empiezas el viaje conceptual que la banda empleo para dejar su mensaje social.
Cómo es habitual Pink Floyd juega con los sonidos para crear una atmósfera cinematográfica que ejemplifica lo que fue la banda a mediados de los 70s.