La pelÃcula es muy buena; me obligó a cuestionarme si vale la pena llegar a viejo si no es mejor cuando vea que empiezo a perder mi raciocinio quitarme la vida y no sufrir lo que significa ser un envejeciente en esta sociedad.Pero tengo principios cristianos que me lo impiden.Triste por demás es lo que nos depara el futuro a aquellos que tengamos el privilegio de la longevidad