Este libro me llegó en el momento indicado, justo cuando necesite de palabras sabias y bien dichas, estaba apilado entre otras muchas copias de novelas de autores colombianos, lo encontré en una valda céntrica de la librería la Roma ubicada en pereira en la carrera 5ta con calle 22 a eso de las cuatro de la tarde.
Luego lo perdí, cuando se lo preste a una amiga que es fiera lectora y nunca volvió a mis manos, quizá a ella le pareció igual de necesario.
Siempre que le pregunto por el estado del libro me dice "si, ahí lo tengo".
ella no lo sabe, pero son palabras dolorosas.