Aclaro en primer lugar que me considero agnóstico. Hace algunos años yo perdà a mi hija de 13 años. Por supuesto no en las condiciones de la pérdida de la pelÃcula, pero al fin y al cabo se trató de la muerte de mi hija. Con alguna que otra incongruencia, la pelÃcula remueve sentimientos y emociones y trata de dar respuestas a los grandes sufrimientos personales. Nadie está exento de renegar de Dios, de sentir culpa, o de perdonar o ser perdonado. El acercamiento a Dios como intento de responder la paradoja de Epicuro, el ligero análisis de la culpa y la sanación a través del perdón, tanto para uno mismo o como para terceros, es interesante. Me gustó.