¡Grandiosa historia!
La forma en la que se narra es sencilla pero a la vez espectacular. Te engancha de principio a fin.
La actuación del protagonista y de los personajes principales es maravillosa. Tim Robbins y Morgan Freeman tienen una evolución significativa desde lo personal. Hacen que sientas lo que ellos sienten.
La atmósfera es acogedora a pesar de que la pelicula transcurra en una sencilla y antigua cárcel. No se siente abrumadora, molesta ni repulsiva.
El enfoque de la trama te hace pensar todo el tiempo en las razones del protagonista para hacer lo que hace.
En resumen, es una pelÃcula que commueve de una forma particular a lo que el cine se ha vuelto en los últimos años.