Por más que no me caiga mal Camila Cabello, oÃr una canción de ella cada 10 minutos en la pelÃcula se convirtió en un dolor de cabeza. Comedia súper forzada que hubiera requerido risas grabadas para no sentir pena ajena.
Ah, y una "disrupción" súper forzada, ¿Un prÃncipe muy galán? Hazlo metrosexual. ¿Un pregonero que recitaba las noticias del pueblo? Hazlo rapero. ¿Una hada madrina moderna? Que sea gay. No pues qué creativos.