Leí Mujercitas cuando tenía doce años, me lo obsequió mi padre, quien cultivaba en mi la afición por la lectura desde muy pequeña. Amé su historia, me ría, sufría con las hermanas March y hasta llegué a decirle a mi madre, Marmee durante mucho tierno, porque me pareció tierno ese modo de llamar a mamá. Ahora tengo un hija de 14 años, y aún en contra de la generación millenials y sus implementos tecnológicos, le he hablado mucho de esta obra y hemos visto la película en la versión de Winona Rider cono Jo March y Cristhiam Bale como Lauri. Ya casi la he convencido de leer el libro. Al menos no me ha dicho que no, y es un logro, pues ya leyó El Principito. De a poco, sembraré en ella el amor por la lectura. ¡Eso espero!