Excelente película. Las interpretaciones son acorde a la más exacta tradición de la iglesia católica. La verdad siempre duele. Más aún, a aquellos que la niegan. Por eso, en el mundo moderno, heredero de la Revolución luterana que engendró a la liberal francesa y que a su vez engendró a la bolchevique y sus nefastas consecuencias, se inventó la frase “politicamente correcto” justamente para silenciar la verdad. Pero los tolerantes democráticos que pregonan la tolerancia como dogma, se ofenden cuando alguien opina diferente. Contradiciendo sus propios principios que pregonaban cuando eran minoría. Dios bendiga a la iglesia católica y nos proteja de este relativismo dictatorial.