Aunque tiene monentos interesantes, la serie va perdiendo fuelle conforme avanzan los capÃtulos. Se notan, aunque sutiles, principios polÃticamente correctos metidos con calzador como en toda serie moderna. Cuando empiezan con el neofeminismo, y demás cositas encajadas a la fuerza, acabas perdiéndote de la trama y se deshumanizan demasiado a los personajes. En lugar de entretener ahora mismo pareciera que todas las series vienen con una finalidad moralista.