SPOILERS: Obra maestra. Pese al machismo típico del Japón de los años 60 y ciertos clichés totalmente irrelevantes es una obra universal y poderosísima. Los 10 primeros capítulos por si solos podrían perfectamente ser una muy buena novela sobre la adolescencia. Pero el capítulo final... Desgarrador. Transforma y completa la obra. SPOILERS: Watanabe jamás será feliz si sigue pensando y sintiendo el pasado. Midori representa su futuro. Ella es aún de carne y hueso. Lo nuevo nunca reemplazará lo perdido. Pero Watanabe también es de carne y hueso. Esta novela es de esas pocas que merece la pena releer pues el final eleva toda la obra y nos hace envejecer junto a Watanabe unos 18 años en 1 segundo (para mal y para bien). He llorado y al llorar he sido algo más que un simple humano. He habitado y sentido otro mundo. Eternamente agradecido con las circunstancias que me llevaron a leer este libro.