Excelente ridiculizaciòn de la polÃtica y la sociedad actual. Por momentos muy cómica, ácida. Los actores y sus actuaciones superlativas nos muestran la frivolidad de esta sociedad donde solo importan cosas banales, los polÃticos solo piensan en salvarse a ellos mismos. Los medios fluctúan en sus opiniones a diario. Las redes manejan la opinión pública y a su vez son el termómetro social. Las corporaciones manejan el gobierno. Tan real que asombra.