Mal, muy mal. Partiendo de que me considero apolÃtica y totalmente descreÃda de la polÃtica española actual, noto que la presentadora no es imparcial en la mayorÃa de los temas de tinte polÃtico. Se ve una clara tendencia hacia un lado. Intenta acorralar a los entrevistados de un grupo mientras tiende alfombras a los del otro. Ya leà en otros sitios de opinión que esa era la razón por la que la habÃan traÃdo desde el paÃs Vasco. Mal, muy mal para la tve que pagamos todos. A ver cuando llega la objetividad a la prensa pública.