Fue tan impactante y revelador que me hizo llorar de ira e indignación. Tuve que suspender su lectura varias veces por algunos días, mientras me recuperaba al conocer la triste realidad de nuestra América Latina, en especial de Colombia. Nos han mantenido engañados y mal informados, los mismos poderosos, políticos y explotadores. La falta de educación y de información imparcial, continúan siendo el modo más fácil de mantener engañado a un pueblo.