Buen libro, buen manejo de la gramática y un excelente uso del lenguaje para lograr transmitir emociones que se llegan a palpar en el mismo lector.
Sólo una queja: Considero que llega a ser demasiado crítico con los católicos, como si todos fueran unos hipócritas, de ahí en más, nada que reprocharle a esta gran lectura