Compré este libro con la expectativa de encontrar reflexiones profundas sobre la filosofía del memento mori y la importancia de recordar nuestra mortalidad. Sin embargo, mi experiencia fue diferente a lo que esperaba.
El contenido se basa principalmente en frases célebres acompañadas de interpretaciones que, en muchos casos, resultan repetitivas (se abusa bastante de palabras como “resiliencia” y “propósito”). Esto me hace pensar que el autor probablemente utilizó herramientas de inteligencia artificial para generar parte de esas reflexiones, ya que incluso se encuentran errores ortográficos y de estilo que un trabajo editorial más cuidado habría corregido.
No considero que sea un mal libro: puede servir como una agenda de frases motivacionales para leer de forma ligera y encontrar un recordatorio diario. Sin embargo, si alguien busca una obra con profundidad filosófica o un análisis serio de la vida y la muerte, este libro puede resultar decepcionante.
En resumen, es un material rápido y comercial, más orientado a la motivación diaria que a la reflexión profunda. Recomiendo a quienes estén interesados en el verdadero trasfondo del memento mori explorar autores clásicos como Séneca o Marco Aurelio, que ofrecen un enfoque mucho más sólido y enriquecedor.