Este libro me gustó, es una novela histórica bastante interesante y hasta entretenida. Engancha de principio a fin, aún cuando algunos temas son densos, está narrada de una forma bastante sencilla y amena que hace que se lea rápido. También se encuentran algunas explicaciones del autor, que hacen que sea más fácil entender el contexto histórico y muchas de las situaciones que ocurren, sobre todo las relacionadas con creencias, las leyes y normas, los procedimientos. El trabajo de documentación hecho por el autor es concienzudo y riguroso, fue muy interesante leer sobre la construcción de la iglesia pero también sobre la peste, las guerras, los asedios, la inquisición. Creo que fue afortunado que no se centrará solo en la construcción sino que ofreciera una mirada más amplia a la vida en la Barcelona de la época medieval. Fue interesante recibir los puntos de vista de personajes de diferentes creencias como los católicos, los judíos y los moros, y también de distintas profesiones y comunidades: los campesinos, los comerciantes, los marineros, los clérigos, los cambistas,los baistaxus.
Fue demasiado impactante leer los abusos a las que eran sometidas las personas en esa época, especialmente las mujeres, sin importar su condición económica, eran utilizadas como moneda de cambio y soportaban cantidad de vejámenes. La forma en que funcionaban los feudos, los derechos de los señores y las obligaciones de los campesinos eran terribles. La esclavitud y la prostitución también estuvieron presentes en toda la novela.
En cuanto a los personajes Arnau no me terminó de agradar, no convencieron sus romances, sobre todo el último, que me pareció incómodo, pero me conmoví con su historia, sufrió mucho a lo largo de su vida. Me gustó mucho Hasdai, Raquel, Jucef y por supuesto Sahat. A pesar de todo, mi personaje favorito fue Joan, y me dolió lo que le pasó. Odié a los Puig y a Elionor. Los personajes femeninos me quedaron a deber, Francesca, Aledis en incluso Mar, eran tan superficiales en irracionales, aún cuando sufrieron mucho, sus comportamientos y actitudes no me gustaban.
El final, aunque triste para varios personajes, me pareció justo, siento que cada quien obtuvo lo que se merecía y eso me gustó mucho.
La nota del autor también fue un detalle, explicar qué fue tomado de la realidad y qué fue ficcionado, así como las razones de esas licencias literarias, es información valiosa que ayuda a entender mejor la historia. La Catedral del Mar es una buena muestra de lo que una novela histórica debería ser, me agradó mucho.