Este libro lo leí por ahí de mis 16 años, me pareció ver ahí "retratado" a más de un personaje de nuestro pueblo, de nuestra familia o de nuestro barrio, o incluso de nosotros mismos; vidas aparentemente vacías que sin embargo son el "producto" de nuestras sociedades, que tienen su particular sabiduría, su alegría, sus amarguras, que a pesar "de sus pesares", bien pudieran resumir sus vidas como diría el incomparable Pablo Neruda..., "Confieso que he vivido".