No la podrÃa recomendar a nadie. Trama aburrida, escueta y predecible. Personajes planos. Animación limpia pero diseño de los personajes bastante cuestionable. Y la peor parte: Nulo abordaje real a las problemáticas planteadas. Leà que hablaba sobre la menstruación, me emocioné, pero la forma en la que lo abordaron deja muchÃsimo que desear.
Resumen de la pelÃcula para que no la tenga que ver si le da pereza: Meilin es la niña perfecta y obediente, un dÃa con la llegada de la menstruación se vuelve un panda, pero no se explica nada de la menstruación, en la escuela, cuando la madre le trae las toallas que olvidó Meilin, los niños se burlan de ella, lo que la hace sentirse mal y sacar al panda, dando a entender que la menstruación es algo que da vergüenza y que hay que ocultarlo para que nadie se burle (de la menstruación en la pelÃcula nunca se vuelve a hablar). A continuación, Meilin quiere ir a un concierto, no la dejan, tampoco la dejan hacer otras cosas, ella se enoja y en lugar de abrirse con sus padres sobre sus sentimientos, decide ocultar todo lo que siente, mentir, y escaparse a escondidas para recaudar dinero usando al panda que le dijeron que no usara y dejando las calificaciones y demás responsabilidades desatendidas. Asà fue como luego, el dÃa del concierto al que no la habÃan dejado ir, explota y decide escaparse al concierto dejando a toda la familia atrás. Su madre al ver esto se enfurece, deja ir su panda (libera sus emociones) y la sigue. Una vez allà discuten y Meilin de manera rebelde, procede a burlarse y noquear a su madre con un cabezazo, dando a entender que solo los sentimientos y deseos de Meilin son importantes, de esta manera, la madre es arrastrada a un ritual dónde descubrimos que la conducta tóxica de la madre es un reflejo de su pasado donde ella resultó herida por las reglas exageradas que le imponÃan en el pasado dónde debÃa ser perfecta y obedecer, y también vemos cómo la madre de Meilin en realidad ama mucho a su hija y quiere lo mejor para ella sin saber cómo demostrarlo sanamente, Meilin le dice que ella la entiende y "conectan". Fin (y si, se acaba asÃ, esa es la gran reflexión, no se solucionan los problemas que hubo entre madre e hija, al final la madre solo cede y ahora deja a Meilin de 13 años hacer lo que sea. Meilin no aprende a respetar a sus padres, no aprende a hablar sobre sus sentimientos con ellos y solo sigue lo que hagan sus amigas de la misma edad sin restricciones reales porque ya aprendimos que si algo que le ordenen sus padres no le gusta va a proceder a desobedecerlos de igual forma. Ah y la menstruación.... Emm si, mejor no hablemos de la menstruación, no directamente, hablemos de pandas... ¡rojos!, más bonito ¿cierto?