Un thriller trepidante donde Liam Neeson vuelve a brillar como el héroe accidental. La rutina de un viaje en tren se convierte en una peligrosa conspiración llena de giros y tensión.
Lo mejor de la pelicula es el ritmo intenso, atmósfera claustrofóbica y Neeson en su mejor registro.
Tiende a ser recurrente en sus peliculas con tintes clichés ya vistos en otras cintas del actor.
En resumen: Entretenida, mantiene el suspenso y engancha hasta el final. 7/10