Antes de ir en materia con Rockets, debo hacer un breve prólogo del Space Rock, para entender de que va el sonido de esta mítica banda.
El término Space Rock se utilizó para indicar un género musical particular en dos periodos históricos diferentes. En el primero, que se originó a principios de los años 70, como un subgénero del rock progresivo como el de Pink Floyd, Hawkwind y Gong; bandas caracterizadas por sonidos y letras que sugieren contextos atmósfericos .
El segundo periódo, en la segunda mitad de los 70´s, abraza el sonido de algunos grupos que reciclaron el concepto de "ciencia ficción" obteniendo en muchos casos resultados muy cercanos a la música disco. Uno de estos grupos fue: The Rockets (Francia/Italia).
Fueron alienígenas musicales que desde su imagen y su música, pretendieron mostrarse como seres de otro mundo. Su imagen robótica embadurnada de pintura metálica de pies a cabeza, y efectos, sintetizadores y guitarras llevadas a un extremo extra-terrestre hicieron de Rockets toda una novedad estética y musical que al momento de la publicación de su album Galaxy, los embarcó en una gira de más de 200 fechas en las que Christian Le Bartz, su líder jamás dejó de lucir su gorra láser. Por supuesto - ellos podrían ser los primeros DaftPunk de la historia.
La banda existió de 1974 a 1983, y su álbum Galaxy data de 1979-80, el cual fue gestado y grabado en Rockland Studios de Paris y remasterizado en Milan y con 42 años de existencia, aún vibra a través de una partitura totalmente ecléctica que genera en quien lo escucha por primera vez la siguiente pregunta: “ ¿Qué es esto?”.
Es fácil dejarse envolver por canciones como One More Mission, Prophesy o rockear espacialmente al ritmo de Universal Man, Galactica o las guitarras que revientan al minuto 4.20 de la canción In The Galaxy (a mi criterio, el mejor de este disco).
Debo confesarles que, a mis 12 años, cuando llegó este disco a mis manos, ni siquiera sabía de lo que se trabaja. Le pedí a mi mamá que me lo comprara porque la ilustracción de la portada me abdujo, y la sorpresa con los años fue fantástica, al ir creciendo y descubriendo de lo que se trataba su musicalidad. Fue una especie de epifania que al día de hoy me sigue sorprendiendo.
Como dato más curisoso que esta banda en si, es el hecho de que aunque Bartz era el lider, no fue la voz principal, simplemente fue el codificador de la voz y de la mayoría de las voces robóticas.