Su desempeño audiovisual es comparable con las obras inmersivas que solo pueden hacer algunos videojuegos, su historia es floja, sin caer en cliché, y algunas frases o palabras se vuelven repetitivas respecto de la primera pelÃcula.
Cameron saca a flote una carta curiosa, al estilo titanic, combinando un documental ambientalista, con una pelÃcula cargada de acción, un breve romance y mucha aventura. Los persones animales son una maravilla, no sólo por sus efectos sino por sus actos, y el uso de un eclipse y una conexión espiritual fueron suficientes para darle un toque final de dolor y sentimentalismo, cargado de expectativas para próximas entregas.